El Genograma en Clave de Bach

Autora: DIANA ROSENBERG

La constelación, donde se colocan personas en representación de los miembros de la familia implicados en la dinámica, de algún modo es un Genograma, sólo que “más vivo”.

Los genogramas son diagramas que registran hechos familiares tales como nacimientos, muertes, casamientos, uniones y separaciones, abortos, cesáreas, muertes de gravidez durante la misma o en el parto, suicidios, traumas personales, exilios voluntarios y forzosos, dobles nacionalidades, uso de lenguas diversas dentro de la familia, prisiones, ausencias, exclusiones, cataclismos, guerras, pestes, epidemias, asuntos de la gran política y la gran economía, privaciones, carencias, herencias, posiciones sociales relevantes, clandestinidad, discriminación racial, violaciones, delitos, crímenes. Puede sumárseles notas sobre trabajos, carácter o enfermedades. Constituyen para los agentes de salud un valioso material.

El genograma, que ha sido usado desde distintas disciplinas y con fines estadísticos, será explorado aquí en la utilización que puede hacer de él el terapeuta floral. Por eso el título de este apartado "el genograma en clave de Bach", dentro de una saga donde examinaremos las constelaciones familiares desde una perspectiva idéntica y más amplia.

Algunas Situaciones que Llevan a la Desunión, por ejemplo pueden traducirse en el sistema floral y el tratamiento podría acompañarse con sus remedios.

Cherry plum: la flor del ataque de nervios. El loco provoca la caída del otro, te das cuenta que ni Hellinger, ni Flores de Bach, ni sicólogos alcanzan para que no te pegues el tiro, involucrada significa ver la escena con muchas emociones, cada uno hace una interpretación, pero cuando uno está involucrado no la ve, la siente. Cuando se despiertan sentimientos viscerales la impotencia de no saber qué hacer se convierte en odio, uno se va debilitando, como el agua que termina por desplomar una estructura; el loco no asume su propia vida y le echa la culpa al perro que se le cruza por el camino, pero el policía que tiene que hacer el acta de choque dice que la culpa es tuya y vos quedaste lastimada, aunque te persigas creyendo que el otro tiene la culpa.

Cerato, la flor que enseña cómo cambiarse de lugar en la constelación. Se le pregunta por qué estas acá, córrete un poquito ¡óno tengo que quedarme?. Uno está expuesto y cree que puede apelar a algo: eso puede ser la pareja.

Holly, la flor de la violencia. Pegarse dentro del matrimonio o en la separación por violencia física o en crímenes pasionales está contrapuesto con las negociaciones. En los ataques, aparece alguien que no pude pedir para poder pedir, hay que estar inclinado reverenciando y para poder atacar se está ordenando y pudiendo dar al otro una orden. En los celos, mostrarle al otro, lo que uno necesita y no recibe, entrar en contacto por las malas, la caricia negativa. La terapia sirve para aprender a pedir, en una cultura que no lo tiene instalado, no hay transformación del pedido ni de la frustración. Entre el pasado y el futuro, uno se puede perder y sentirse perseguido a menos que exista un hecho o una persona que lo ancle, el enojo proviene a veces de esta situación Entre los adultos uno pide y cuando no puede dar lo pactado, no puede renegociar. Achicando los márgenes se colocan las partes en un vaivén, más cómodo. No puede ser el marido afuera de la casa siempre, ella adentro siempre ¡¿ dónde me acerco al otro?

Oak, la flor de la rigidez. Apostar al lugar, como algo rígido cansa. El otro no puede mantenerse. Las posiciones absolutas, llevan a los opuestos. Sin poder transformar y encontrar el lugar con flexibilidad girando sobre si. Los diagnósticos y los ejercicios en la terapia con flores y constelaciones, tocan todas estas situaciones entre otras

Algunas Situaciones que Llevan a la DesuniÓn

Sclleranthus, flor de la falsa polaridad Primero: madre y padre no son iguales, pero el hijo los ve como iguales. Debemos enseñarles a los hijos que los progenitores aunque son pareja eso no significan que sean iguales. Entre ellos, hay acuerdos, no igualdad. No siempre tienen el mismo rango. Si lo tienen, tampoco equivale a igualdad, cada uno tiene distinta sensibilidad. Perseguirlos diciendo porque tu padre esto o lo otro, no es la solución, ¿cuál es el término medio? Los dos padres son complementarios y asimétricos, lo que hay que mostrar es este paradigma, para que intente tomar a ambos y encontrar así su propio modelo. En el triangulo, el hijo desbalancea… la niña ama tanto a la madre que va tras lo familiar como al padre que plantea lo social. ¿Cuál toma? ¡¿Cómo llega al complemento’?…desde las lealtades invisibles, no puede integrarlos, ni verlos en pareja porque se complementan y no porque se igualan-¿

Chicory, la flor de la falsa autoconmiseración. Segundo: los hijos no son iguales, los hermanos no son iguales -aunque se les repite que son iguales… uno se enoja cuando le dicen que no lo es– y se piensa como el -patito feo o como el que no pertenece- En realidad se crece cuando se entiende que se es distinto estudiaste o elegiste ser ingeniera o dejar de ser mujer o dejar la creatividad de lado, etc.

Vervain, la flor del falso deber ser. Ser rengo, apoyarme más en una sola pierna, dejar en la sombra lo otro creyendo que no existe.. pero esto también existe. La igualdad está en el equilibrio de tus mitades … no en el afuera.

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